Es chuparse el dedo malo para los bebés y los niños?

Chuparse el dedo es un hábito muy común en los bebés y niños pequeños. Sin embargo, young girl at Affiliated Pediatric Dentistry of NEPAmuchos pacientes se preocupan de que sus hijos pueden enfrentarse a consecuencias de chuparse el dedo, como «dientes de conejo».

Aunque este temor no tiene fundamento, muchos niños que se chupan el pulgar hacerlo sin consecuencias.

¿Por qué ocurre chuparse el dedo?

Hay muchas razones que los bebés y los niños pequeños tienden a chupar sus pulgares y los otros dedos. En primer lugar, naturalmente, los bebés saben para chupar para su nutrición. Chupar es también un mecanismo de confort, por lo que los niños pueden hacerlo cuando se sienten asustados, nerviosos o inseguros. Además, chuparse el dedo puede servir como una fuente de entretenimiento para un bebé o un niño pequeño.

¿Se aspira el pulgar causar problemas dentales?

La buena noticia es, chuparse el dedo es muy normal y en muchos casos se detiene por sí solo todo el tiempo que el niño entra al kindergarten. Chuparse el dedo por lo general sólo se convierte en un problema si se permite que persista.

  • Niños últimos seis años de edad que todavía se chupan el dedo ávidos, o niños pequeños que se chupan el dedo con fuerza, lo que potencialmente podrían tener problemas dentales. La presión del pulgar detrás de los dientes delanteros puede causar desalineación, lo que puede requerir el tratamiento de ortodoncia para corregir. Los niños que se chupan el pulgar también pueden enfrentarse a dificultades en el habla.
  • Además de que puede causar problemas dentales, chuparse el dedo puede causar infecciones y dolor, piel irritada. Por supuesto, también introduce bacterias en la boca de su hijo, lo que puede llevar a él o ella se enferme.
  • Los niños que se chupan los pulgares en los años de escuela primaria podrían enfrentar burlas de sus compañeros. Una vez que el niño entra en la escuela, es probablemente el mejor para acabar con el hábito.

En resumen, no hay necesidad de preocuparse si su bebé o niño pequeño tiene el hábito de chuparse el dedo pulgar. Sin embargo, si el hábito persiste, hay tratamientos disponibles para ayudar a evitar problemas dentales potenciales, tales como aparatos bucales que enseñan a los niños a no chuparse el dedo y les impiden ejercer presión sobre los dientes.

Llevar a su hijo al dentista pediátrico en forma regular le ayudará a controlar la situación, también.